Description
Hoy basta con hoy.
Hay noches en que la mente empieza a negociar. Solo una. Nadie se va a enterar. Mañana empiezo de nuevo.
Si conoces esa voz, este cuaderno es para ti.
Sobriedad: un día a la vez es un cuaderno de recuperación de adicciones que te ayuda a reconocer esa voz antes de que tome la decisión por ti. Página a página, identificas qué personas, lugares y emociones te ponen en riesgo, practicas qué hacer cuando llegan las ganas y armas tu propio plan para los momentos difíciles.
Está hecho para la recuperación del alcohol y de otras sustancias, y sirve igual si apenas lo estás pensando, si acabas de dar el primer paso o si llevas tiempo y quieres cuidar lo que has construido. Son 72 páginas con lecturas cortas, preguntas guiadas, ejercicios y espacio para escribir.
Lo que vas a trabajar
- Tus desencadenantes. Ponles nombre a las personas, los lugares, las horas y las emociones que te acercan al consumo, para verlos venir antes de que te tomen por sorpresa.
- El impulso. Ejercicios para hacer una pausa cuando aparecen las ganas, notar qué estás sintiendo y elegir otra salida.
- Tu caja de herramientas. Estrategias concretas para los momentos difíciles, preparadas con calma para cuando la calma te falte.
- Tu plan de prevención de recaídas. Tus señales de alerta, qué vas a hacer cuando aparezcan y cómo regresar si tropiezas. Un tropiezo no borra lo que has avanzado.
- Las etapas del cambio. Para entender en qué punto estás hoy y dejar de exigirte avanzar en línea recta.
- Sobriedad emocional. Cómo manejar lo que sientes, la gratitud, tus relaciones y la manera de levantarte después de un retroceso.
- Pensamientos y evidencia. Preguntas para separar lo que de verdad pasó de lo que tu mente te está contando.
- Tu red de apoyo y tus metas. Las personas, los recursos y los próximos pasos que te van a sostener.
- Reflexión personal. Espacio para escribir lo que piensas, sientes y decides, con tus propias palabras.
Hecho para llenarse con tu letra
Escribe en él. Subraya lo que te toque. Vuelve a una página semanas después y nota cuánto ha cambiado tu respuesta.
Si vas a terapia, a consejería o a un grupo, llévalo contigo. A veces es más fácil leer lo que escribiste que encontrar las palabras en el momento.
Y si todavía no le has contado a nadie lo que estás viviendo, también es para eso: un lugar tuyo para ordenar lo que aún no sabes cómo decir en voz alta.
Un día a la vez. Empieza por hoy.


