Elige una hoja.
Empieza por algo pequeño.
Cómo usar las hojas de trabajo de salud mental
Una hoja de trabajo sirve para detenerte en una pregunta y dejar por escrito lo que normalmente pasa muy rápido por tu cabeza. No es una prueba que tengas que contestar bien ni una herramienta que, por sí sola, establezca un diagnóstico.
Explora esta guía 3 temas
Elige según la pregunta que traes
- Relaciones: si te cuesta explicar qué necesitas, comienza con el material de parejas y anota situaciones específicas.
- Valores personales: si tienes una decisión pendiente, compara lo que importa para ti con lo que estás haciendo por presión o costumbre.
- Autoestima: observa cómo te hablas cuando cometes un error y qué respuesta más justa podrías ensayar.
Hojas de trabajo: una forma sencilla de empezar
Reserva un momento breve, elige una sola página y responde lo que puedas. Puedes dejar preguntas en blanco. Al terminar, subraya una idea que quieras recordar y una pregunta que todavía no sepas contestar. No necesitas completar un cuaderno entero para que la actividad tenga sentido.
Ejemplo propio para trabajar valores: escribe «quiero dedicar tiempo a…», «esta semana mi tiempo se fue en…» y «un cambio pequeño que está a mi alcance sería…». Revisa si el cambio respeta tus circunstancias reales. Descansar o pedir ayuda también puede ser una decisión coherente con tus valores.
Usarlas en terapia y cuidar tu privacidad
Puedes llevar tus notas a una sesión y elegir qué compartir. Guarda los archivos y las hojas en un lugar al que no accedan otras personas sin tu permiso. Si un ejercicio despierta recuerdos o emociones difíciles de manejar, haz una pausa y coméntalo con un profesional.
Estos materiales son educativos; no sustituyen una evaluación ni garantizan un resultado clínico. Consulta opciones de atención en español si necesitas acompañamiento individual.
